El camino de los Ingleses, Antonio Soler
En el centro de nuestras vidas hubo un verano. Un poeta que no escribió ningún verso, una piscina desde cuyo trampolÃn saltaba un enano con ojos de terciopelo y un hombre al que una noche se llevaron las nubes. Los dÃas cayeron sobre nosotros como árboles cansados.












