Escritores finalistas 2007 / 08
Los finalistas de la cada edición son elegidos por el Grupo Promotor del proyecto, un colectivo abierto y voluntario formado por profesores y profesoras de secundaria, bibliotecarios, libreros, técnicos de juventud y jóvenes inscritos en comités de lectura.
"El mismo dÃa en que mataron a Umberto Anastasia en Nueva York, escapó un hipopótamo del Zoológico de La Habana. Puedo explicar esa conexión. Nadie más puede hacerlo, sólo yo, y aquel sujeto que cuidaba de los leones. Se llamaba Juan Bulgado, pero preferÃa que lo llamaran Johnny: Johnny Angel o Johnny Lamb, todo dependÃa de su estado de ánimo. Además de darles de comer a las fieras, se encargaba del matadero, ese hediondo rincón donde sacrificaban a las bestias que servÃan de alimento a los carnÃvoros. Una larga cadena de sangre. El zoológico es eso. Y la vida, a menudo, también lo es."
Son de Almendra, de Mayra Montero
Finalista del Premio Mandarache
"Pero ¿y si el amor no tuviera dueño, fuera como la música, que no es para nadie? ¿Y si el amor fuera como el viento o la lluvia? ¿Os imagináis a alguien que tuviera el poder de hacer llover en una habitación? Pues eso hacen los seres que amamos. Y sin embargo esa lluvia no les pertenece. Llega con ellos pero no son sus dueños. Tal vez deberÃamos aceptar asà el amor, como algo que viene y se va a su capricho, como la lluvia."
Mi querida Eva, de Gustavo MartÃn Garzo
Finalista del Premio Mandarache

"Don Cosme, pese a la confusión y al pánico generales, continuaba con su rezo. Los veinte soldados de la expedición se mantenÃan en sus puestos, con las rodillas hincadas, y se miraban unos a otros asustados. El comandante se puso en pie y zarandeó al canónigo para que le prestara atención:
- - Bueno, reverencia, creo que es suficiente. Tenemos que evacuar el templo.
- - Tenga paciencia, comandante. Estamos cerca.
- - Cerca, ¿de qué?
- - Cerca de nuestro objetivo. Creo que no se da cuenta de lo que está pasando. FÃjese ahÃ.
Paisán se quedó mudo. No pudo evitar un estremecimiento y se sintió, de repente, cubierto de sudor."
Inquietud en El ParaÃso, de Oscar Esquivias
Finalista del Premio Mandarache












