Cuando miro hacia atrás, recuerdo que Los crÃmenes de Oxford la concebà inicialmente como una novela por entregas, que se publicarÃa en un portal para estudiantes de los colegios secundarios. Ese primer proyecto se desvaneció y yo seguà pensando y escribiendo muy lentamente esta novela durante dos años más, hasta terminarla. Me parece increÃble ahora el camino recorrido, y que empiece a vivir esa otra vida que es el cine, ya fuera de la envoltura de las palabras.